La entrada en vigor del CTE afecta, entre otros aspectos, a las condiciones acústicas de los edificios, mejorando por un lado, las exigencias anteriores y garantizando, por otro, un confort acústico de las personas, amparándose en las normas de protección frente al ruido.
La caracterización y cuantificación de las exigencias acústicas del CTE hacen casi necesaria la incorporación del consultor acústico al equipo de la dirección facultativa, asesorando en todo el proceso de la obra:
- Fase de proyecto: Diseño y dimensionado de las soluciones constructivas
- Fase de construcción: Recepción de materiales y control de ejecución.
- Fase de verificación final: Ensayos "in situ" de las condiciones acústicas del edificio




