El confort acústico, además de un requisito legal, es el valor añadido que diferencia una edificación mediocre de una vivienda de calidad.
El comprador sabe que a la hora de invertir una gran cantidad de dinero, las calidades finales no pueden defraudar las expectativas creadas, siendo los problemas acústicos una de las reclamaciones más comunes realizadas por el comprador.
La ubicación del edificio próxima a fuentes de ruido (carreteras, vías de tren), las instalaciones y servicios internos (ascensores, grupos de presión, aire acondicionado, calderas) o la escucha perfecta entre distintos vecinos, son algunos de los problemas que se presentan en el mundo de la construcción. Problemas que tienen solución en los siguientes campos de actuación: