El confort acústico requerido en determinados espacios, hace de un correcto diseño arquitectónico su principal aliado, expresándose como un valor añadido de calidad necesaria. Qué sería de un teatro si no fuésemos capaces de entender a los actores o ver una película en una sala escuchando la banda sonora de la sala de al lado. Cuántas veces hemos comido en un restaurante y no podemos entender a nuestros acompañantes.
En todas estas ocasiones un diseño adecuado de las superficies interiores de los recintos, junto con una correcta elección de los materiales, hacen posible que cualquier espacio pueda dedicarse al uso para el que se ha diseñado.

